FELGTBI+ y COGAM son las organizaciones convocantes de la manifestación estatal del Orgullo LGTBI que, este 2023, tomará las calles bajo el lema “Abrazando la diversidad familiar: iguales en derechos”.
Según han declarado las convocantes en la web oficial de la manifestación estatal del orgullo “la manifestación estatal del Orgullo LGTBI+ 2023 recorrerá Madrid el 1 de julio para celebrar los derechos conquistados y abrazar la diversidad, pero también para reclamar igualdad de derechos para todas las familias, reivindicar la implementación de la Ley LGTBI+ recién aprobada y exigir la creación urgente de un Pacto de Estado contra los Discursos de Odio”. Y todo esto a seis días de comenzar una campaña electoral en la cual, Alberto Núñez Feijoo, el líder del partido principal de la oposición, ha declarado que derogará la Ley Trans si gobierna porque «es más fácil cambiar legalmente de sexo que sacarse el carné de conducir«.
Según veo las cosas, por mucho que los mensajes que se lancen desde el escenario coca-cola – u otra marca – sean para defender los derechos humanos y votar frente a quienes promueven el odio, el lema de la pancarta es totalmente equivocado porque el foco de este orgullo no debería ser otro que movilizar al colectivo LGTBI para votar derechos y no derechas. Por cierto, ojalá me equivoque y el escenario sólo contenga los logos de las organizaciones convocantes.
Volviendo a mi reflexión de hoy, no podemos olvidarnos tampoco del contexto de los derechos humanos. Según explicó el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk hace unos días – el aumento de la pobreza en todo el mundo ha empeorado la situación de los derechos humanos. Y esto está sucediendo también en Europa, donde ha crecido la pobreza debido a las consecuencias de las crisis de la pandemia de la covid-19 y de la guerra por la invasión rusa de Ucrania, dos cuestiones que parecen haberse olvidado por parte de las entidades LGTBI. Porque, no nos equivoquemos, la pobreza es un factor a tener muy en cuenta en el auge de las políticas de extrema derecha.
Las políticas de crueldad
Las políticas, normativas, discursos y acciones que promueven o permiten la discriminación, el maltrato o la violencia hacia ciertos grupos de personas – entre las que se encuentran, de modo particular, las mujeres, las migrantes y las LGTBI – son, para mí, «políticas de crueldad».
En este contexto, las políticas de crueldad se manifiestan hacia las personas LGTBI a través de leyes, discursos y actitudes que buscan oprimirlas, negarles derechos fundamentales y perpetuar la discriminación y las violencias.
Y, es que, es importante destacar y recordar que las personas LGBTI han sido históricamente objeto de discriminación y violencia en muchos países, también en el nuestro, lo que ha generado la necesidad de luchar por la igualdad de derechos y la inclusión. Sin embargo, a pesar de los avances conquistados, aún se promueven las políticas de crueldad, dificultando el pleno ejercicio de los derechos de las personas LGBTI o haciendo hincapié en que se quieren recuperar.
Es importante tener presente que las políticas de crueldad no solo violan los derechos fundamentales de las personas sino que también generan un clima de miedo, estigmatización y exclusión que tiene consecuencias gravísimas para el bienestar físico, mental y emocional de aquellas personas que las sufren, para sus familiares y para el entorno, es decir, para la salud pública.
En nota de prensa de 4 de mayo de 2023, las organizaciones convocantes de la manifestación estatal del Orgullo LGTBI declaraban que “el Orgullo es una de las principales herramientas que tiene el colectivo para conquistar sus derechos y lograr la igualdad real y efectiva en todos los ámbitos de la sociedad. Este año ha sido especialmente significativo para las personas LGBTI+ al haberse aprobado la ley Trans y LGTBI+. Un avance histórico imprescindible para blindar derechos. Sin embargo, se trata solo del primer paso para acabar con la desigualdad y el odio hacia el colectivo LGTBI+ y con los discursos de odio existentes en la sociedad”, lo que refuerza mi reflexión de que el lema de cabecera de la manifestación no está acorde al papel que tiene la propia manifestación ante las posibles políticas de crueldad que se promueven desde las derechas a tres semanas de unas elecciones generales fundamentales para proteger derechos.